viernes, 16 de enero de 2009

Llueve

Desde hace una semana la Ciudad de México está fría y nublada. Ayer en la tarde empezó a llover y no ha parado. Se supone que esta noche arrancamos nuestras observaciones nocturnas pero es poco probable que suceda. ¿Será parecida mi frustración a la que sentías aquellas noches entre enero y marzo de 1610 en que no pudiste observar?

Lo que sí logramos hacer es una parte de la sesión de las observaciones solares de ayer. A las 12 sacamos los instrumentos a la explanada de Universum y estuvimos una hora. No pudimos usar el telescopio solar que hizo Dalila Martínez, porque no se veía el Sol a través de las nubes. Pero con el espectroscopio, que también hizo ella, si pudimos ver algo. Éste es un instrumento que no había en tus tiempos, así que más vale que te lo explique.

Seguramente te enteraste del prisma a través del trabajo de tu compatriota y contemporáneo, Giovanni della Porta. Así que ya sabes que la luz se puede descomponer en varios colores, como el arcoiris. Bueno, pues éste es el principio básico de un espectroscopio, sólo que ahora la luz se separa con instrumentos mejores, que nos permiten ver mayor detalle. Se le llama espectro a la luz separada mediante estos instrumentos.

En el siglo XIX descubrimos que la luz está llena de información; que cada elemento químico tiene un espectro diferente y que por lo tanto el espectro de un compuesto nos dice qué elementos contiene. Y, como lo que estudian los astrónomo es la luz que viene de los astros, bien pronto se les ocurrió hacer espectros ésta. Los primeros espectros que se hicieron fueron con la luz del Sol y mostraron que tiene, por ejemplo mucho Hidrógeno. Pero también mostraron evidencia de la presencia de un elemento que no se conocía hasta entonces. Como estaba en el Sol, se le llamó Helio.

Desde entonces los astrónomos toman espectros de todo: estrellas, galaxias o nubes de gas y polvo. Con ellos pueden saber muchísimas cosas acerca de estos cuerpos celestes, no sólo su composición química, sino algunas de sus propiedades físicas.

Pero regresemos a las observaciones que hicimos ayer. Afortunadamente basta con luz difusa, como la que hay cuando está nublado, para ver el espectro del Sol. Y lo que logramos ver fue como esta imagen.


Pudimos ver franjas de colores, como los que se logra con un prisma. Pero además vimos algunas de esas líneas oscuras, que son las que indican la presencia de los elementos químicos que están presentes en el Sol, como Hidrógeno y Helio.

¡Ojalá la semana que viene esté despejado!

2 comentarios:

Alejandra Alvarado Zink dijo...

Hola Susana
A pesar de haber tenido días nublados, fríos y con algo de lluvia, las actividades resultaron interesantes. Si bien no se pudo ver el Sol a mí me interesó mucho lo del espectro solar, el poder observar las tenues líneas sobre las franjas de colores y lo que esto representa. Además con la explicación que dieron en la explanada y la información del texto que nos ofreces aquí, quedó todo más claro.
Muchas gracias adelante.
Felicidades a todos

Abraxas Dall Domic dijo...

La observación, en mi particular punto de vista, es el primer paso en el camino que conduce a la construcción de nuestra realidad e incluso de nosotros mismos. Cada nuevo descubrimiento nos reta, nos avienta al desamparo de cambiar un paradigma o un dogma, el observar el cielo y encontrar, como hoy que existen formas diferentes de percibirlo como lo es a través de sus juegos de luz, me hace ver que mi visión de la realidad es limitada. Gracias por compartir su experiencia.