lunes, 7 de septiembre de 2009

Ponerse de acuerdo

Por mí, seguiría revisando material nuevo acerca de la historia de la astronomía en México en el siglo XIX. Pero sólo me quedan dos semanas antes de zarpar hacia el viejo continente, y debo hacer una pausa en mis polvosas exploraciones para organizar lo que tengo y llevarlo al congreso.

Como te conté hace algunas semanas voy encontrando que un personaje clave para entender las primeras décadas después de la fundación del Observatorio Astronómico Nacional es el Ing. Francisco Díaz Covarrubias. Pero además, de lo que he estado leyendo, me parece ver otro hilo conductor muy interesante. Nuestra participación en las observaciones de sendos tránsitos de Venus en 1874 y 1882 formaron parte de un proyecto internacional cuyo objetivo era determinar con mayor precisión la distancia al Sol. Esto, a su vez, ayudaría a conocer mejor el Sistema Solar.

En 1874 grupos de astrónomos de todo el mundo observaron este fenómeno, lo registraron e hicieron sus cálculos. Aún así, siguieron encontrando una gran disparidad en las medidas de unos y otros. En preparación para el siguiente tránsito, en 1881 se reunieron en una conferencia internacional en París. Ahí decidieron hacer las observaciones de una manera más sistemática, y acordaron el tipo de instrumentos que utilizarían, así como el modo en que realizarían sus observaciones y reportarían sus resultados.



Según Agnes Clerke*, esta segunda ronda no los llevó más cerca de conocer la distancia entre la Tierra y el Sol. Sin embargo, visto desde acá, queda claro que reunió y puso a dialogar a grupos de astrónomos muy diversos sobre sus instrumentos y sus técnicas. Este proceso, que también estaba sucediendo en las otras áreas de la ciencia, abrió posibilidades que antes no existían. Y fue justamente entonces que nació otro proyecto internacional, La Carta del Cielo, que fue concebido por un astrónomo australiano e impulsado por otro francés.

A finales del siglo XIX estaba sucediendo otra cosa en la astronomía: la irrupción (muy bien recibida, claro está) de la fotografía y el nacimiento de la astrofotografía. Una de las grandes ventajas que nos da la fotografía es que registra con precisión las posiciones de los astros al tiempo que detecta objetos que no son visibles para el ojo humano. Naturalmente, muchos por ese tiempo pensaron en hacer una carta o mapa del cielo que, con el uso de la fotografía, sería mucho más preciso que todos los anteriores.

Una vez más, astrónomos de todo el mundo se reunieron en París, esta vez en 1887, y decidieron perseguir la ambiciosa meta de cartografiar todo el cielo. Para nuestra enorme fortuna (esta es toda otra historia que te contaré más adelante), México quedó incluido dentro de los 18 observatorios que se repartieron el cielo (y el trabajo, claro). De modo que, a través de nuestros documentos tenemos una ventana a este complicado proceso que fue acordar estándares y luego negociar las inevitables excepciones.

Y lo que quiero hacer para mi congreso es mostrar el caso de México como un ejemplo de la implementación real de ese proyecto.

*Clerke, Agnes M. (1902), A Popular History of Astronomy in the Nineteenth Century (ital), Sattre Press (edición facsimilar, 2003), Decorah.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Que grato es saber que ayer como hoy, no todo es guerra y turbulencia, sigo con atención tus exploraciones...

Un abrazo...

Mauricio

Sergio de Régules dijo...

¡Susana! ¡Qué envidia! Yo también quiero ver esos documentos. Oye, ¿y si un día Galileo te contesta? ¿Eh?

Sergio

Susana Biro dijo...

cuando quieras te doy una visita guiada del Fondo Observatorio Astronómico Nacional. ¡tiene puras maravillas!

=)

Fernando Nimrod dijo...

Hola Susana, me gustó mucho tu último libro, y ahora me gusta leer tu blog, sobre Galileo quiero comentarte que, ¿sabías que hay un grupo de Rock que tiene un disco con temas sobre Galileo? Se llama Haggard y son una mezcla de música barroca, heavy metal, sopranos y sonidos guturales, algo extraño, pero en verdad fascinante..., se llama Haggard y tienen muchos fans en México, solo por curiosidad escuchalos..., en el tema que inserto hay una frase de tu libro que el cantante rescita en Inglés,¿que tal? Saludos http://www.youtube.com/watch?v=xQyGmLPXgC8

QUANTUM dijo...

Creo que es un buen argumento para exponer en el congreso. Buena vibra.

También deseo preguntar(esperando disulpes mi atrevimiento):

¡¿Hay la posibilidad de vida extraterestre?!

¡¿Los OVNIs son algo verdadero o pura ficción de una sociedad crédula?!

De antemano por las respuestas, gracias.

Magnetón dijo...

Hola..

He leido un poco tu blog y me gustaria que me recomendaras un libro sobre Astronomia para principiantes..


de antemano, gracias.

Susana Biro dijo...

hola,

disculpa la tardanza, pero anduve de viaje
y apenas me reconecto al mundo.

no sé bien qué parte de la astronomía te guste.
yo prefiero su historia, y un buen comienzo es
el libro de ana rioja y javier ordoñez, teorías
del universo, de editorial síntesis.

saludos,

s.

Susana Biro dijo...

ups!

veo que se me pasó responder el comentario
de quantum. realmente no soy la persona indicada
para hablar de vida extraterrestre, pero puedes
ver el blog de antígona segura y hacerle preguntas
sobre esto a ella:

http://sonrisaciencia.blogspot.com/

s.

Susana Biro dijo...

sigo poniéndome al día:

fernando, qué gusto que te gustó mi libro, y
que sigues el blog! sí había oído de haggard,
unos estudiantes me prestaron el disco y pensaba
escribir sobre él. por si no llego a hacerlo, te comento
que me gusta el hecho de que galileo inspire cosas
como teatro, música, pintura, etc...

saldos,

s.